En una vivienda, los accesos a azoteas y terrazas deben ser cómodos, seguros y estar bien protegidos frente a la lluvia y el viento. Cuando la caja de escalera queda abierta o insuficientemente resguardada, el agua puede alcanzar los peldaños y las plantas inferiores, dificultando el uso diario y generando humedades con el paso del tiempo.
En esta vivienda privada de La Palma hemos realizado un cerramiento de aluminio y vidrio diseñado a medida para cubrir por completo la salida de la escalera a la azotea. La solución protege el hueco sin restarle claridad y convierte el paso entre el interior y la terraza en un acceso mucho más práctico durante todo el año.
Una estructura diseñada para la geometría de la vivienda
El proyecto parte de una necesidad muy concreta: cerrar la caja de escalera respetando su forma, su inclinación y la distribución de la azotea. Para ello se ha fabricado una estructura de aluminio blanco adaptada a las dimensiones del hueco y a la pendiente necesaria para la cubierta.
El cerramiento combina grandes paños acristalados fijos en los laterales, una cubierta inclinada también acristalada y una puerta de acceso a la terraza. La perfilería aporta estabilidad al conjunto y organiza los diferentes vidrios con líneas limpias, mientras que su acabado blanco se integra con la fachada y con el resto de los elementos de la vivienda.
El resultado no parece un añadido independiente, sino una solución incorporada de forma natural a la arquitectura existente.
Protección frente a la lluvia e impermeabilización del acceso
Uno de los objetivos principales de la intervención era impedir que el agua de lluvia entrara por la caja de escalera. Al tratarse de un hueco situado en plena azotea, está directamente expuesto a las condiciones meteorológicas y necesita una solución continua, tanto en la cubierta como en los laterales y en sus puntos de unión con el pavimento.
La cubierta inclinada favorece la evacuación del agua y evita que quede acumulada sobre el cerramiento. A ello se suman los perfiles que sujetan los paños superiores y el sellado de juntas, perímetros y encuentros con la estructura existente. Estos remates son esenciales para conseguir un conjunto estanco y mantener seco el interior de la escalera.
El cerramiento actúa así como una envolvente protectora alrededor del hueco: reduce la exposición directa a la lluvia, limita la entrada de viento y ayuda a prevenir problemas de humedad en una zona de paso especialmente sensible.
Más luz natural en toda la escalera
Proteger el acceso no tenía por qué significar oscurecerlo. Por eso se optó por una composición ampliamente acristalada, con vidrio en los laterales y en la cubierta.
La luz natural entra desde distintos ángulos y desciende por la caja de escalera hacia el interior de la vivienda. De esta manera, un espacio que podría haber quedado cerrado y sombrío conserva una sensación abierta, clara y agradable. La perfilería blanca también ayuda a reflejar la luz y refuerza visualmente la amplitud del conjunto.
Esta combinación entre aluminio y vidrio permite mantener la conexión visual con la terraza y el paisaje, a la vez que separa eficazmente el espacio interior del exterior.
Un acceso a la azotea más cómodo y práctico
La mejora se aprecia especialmente en el uso cotidiano. Ahora es posible subir a la terraza a través de una zona protegida, sin que los peldaños queden directamente expuestos a la lluvia ni que el agua pueda avanzar hacia la vivienda.
La puerta acristalada permite abrir el cerramiento únicamente cuando se necesita acceder a la azotea y mantenerlo cerrado el resto del tiempo. Su transparencia conserva la continuidad visual y facilita que la entrada siga recibiendo luz incluso con la puerta cerrada.
Además, el aluminio es una opción especialmente práctica para este tipo de instalación exterior: ofrece resistencia, estabilidad y un mantenimiento sencillo. La limpieza periódica de perfiles y vidrios permite conservar el conjunto en buenas condiciones sin cuidados complejos.

Una intervención que mejora la vivienda sin renunciar a su estética
Este proyecto demuestra cómo una actuación localizada puede aportar una mejora importante al conjunto de la vivienda. El cerramiento hace más utilizable la conexión con la azotea, protege el interior frente al agua, mantiene la luminosidad de la escalera y se integra visualmente en el inmueble.
Cada hueco presenta unas medidas, pendientes y encuentros diferentes. Por eso, en este tipo de trabajos resulta fundamental diseñar y fabricar la estructura a medida, estudiar la apertura más cómoda y cuidar especialmente los remates y sellados.
En Rolf Benker desarrollamos soluciones de carpintería de aluminio adaptadas a las necesidades de cada vivienda en La Palma. Si necesita proteger una escalera, cerrar una terraza o resolver un espacio exterior con una estructura personalizada, puede contactar con nuestro equipo para estudiar su proyecto.


